24 nov. 2010

30 oct. 2010

No es amor

"Me han grabado con un láser todos mis huesos con tu nombre..."

17 oct. 2010

Tiempo de revolución.


Es tiempo de equivocarse, de sentir que has hecho algo mal, de cometer todos los errores que puedas, de hablar, nunca callarse, exigir, respetar, temer, odiar, querer. Es tiempo de recordar. Es tiempo de recordar el espíritu que un día estuvo ahí, luchando y peleando con uñas y dientes por la libertad, por una sociedad en la que no sea la desigualdad y el fascismo lo que reine, por una sociedad en la que no haya políticos ni reyes, en la que no haya infantas ni policías, en la que no haya leyes ni nada que controle nuestro día a día. 
Es tiempo de lucha. No dejéis que os coman la cabeza, no dejéis que disuelvan vuestra personalidad, que controlen vuestros gustos ni que dirijan vuestro futuro. El futuro es nuestro. Hay un futuro y es nuestro, pero este no está esperándote, las cosas no se van a cambiar solas, está en tu mano que mejoren o empeoren.
Ese recuerdo no puede quedar en el olvido, no quedará en el olvido, por eso, es tiempo de lucha.

"No te quedes ahí sentado mientras luchan los demás, únete a la revuelta, vive de forma ilegal, unidos para ser fuertes, para acabar con ellos. No nos van a vencer, jamás nos callarán, vamos a darle la vuelta a este puto orden social."
Ahora es tiempo de reacción. 

Es tiempo lucha. No les serviremos.

"Creo que es necesario echar la vista atrás, indagar en el recuerdo de algo ya olvidado, jóvenes de clase baja decididos a escapar de la miseria que es otorgaron. Condenados a perder su libertad por no acatar las leyes que les asignaron. Decididos a emprender un camino largo y duro por no ser esclavos. 
Hagamos del recuerdo, una realidad de nuevo. 
Nunca tuvieron respeto al sistema judicial que amparaba a los de siempre, solo se basaban en la ley de la calle, un mágico recuerdo, una actitud digna de respetar, larga vida, vida loca, esa es la locura la que nos da la vida".

Es tiempo de revolución.

4 oct. 2010

El amor está o no está. El sexo es más frecuente. ¿Qué es del sexo sin amor? 
Vacío, simple, soso, efímero... siempre queda en el olvido.
Hay quien prefiere la lujuria al amor, el sexo al compromiso, y vamos andando...
¿Qué es lo mejor?
El amor trae consigo responsabilidad, cariño, caricias, besos, abrazos, un "te quiero", un susurro, hacer cosas que no quieres hacer en el peor momento, sufrir de vez en cuando...
El sexo trae consigo un niño, si no tomas precauciones. Si las tomas, un momento de placer del que a la semana siguiente ni te acordarás.
Amor sin sexo es realmente amor, sin tonterías. Amor con sexo es realmente amor, sin vacilar.
Algunos prefieren solo sexo por miedo a enamorarse, otros se tiran toda una vida intentando perder su virginidad pero solo después de enamorarse y al final acaban en un puticlub tirándose a la primera puta que les pasa por delante.
No quiero olvidar momentos de lujuria, no quiero que caigan en el olvido tan fácilmente. 
Yo quería enamorarme, ya lo he conseguido. He sufrido, me han susurrado, me han dicho "te quiero", me han dado besos, abrazos, me han acariciado. He tenido muchas responsabilidades.  
Os aseguro que el sexo sin amor es una puta mierda vacía y sin sentido, si tienes sexo así, ¿por qué coño después le buscas sentido a la vida?
Si quieres encontrarle sentido a la vida enamorate. Yo ya lo hice. Mi vida nunca ha tenido tanto sentido.




¿El amor está o no está?

20 sept. 2010

Yo y mis estúpidos sueños de felicidad.

Por mí que mueran mil primaveras si no puedo estar contigo. Que le quiten el frío al invierno, el calor al verano y a la mierda los sueños y las ilusiones, si no puedo estar contigo. Que me arranquen los sesos y me estrujen los pulmones, que me queden sin aire, pero si tengo que quedarme sin aire que sea entre tus brazos.
Que tiren a la basura hasta la última gota de esperanza de este mísero mundo, que desoyen el paisaje más bonito, que se muera la humanidad entera, que se rompan corazones a millones, que se mueran todos, que se vaya todo a la puta mierda que yo, estaré entre tus brazos.

14 jul. 2010

... y volvió a mirar atrás.

Tan tarde era ya, que parecía que el tiempo pasaba cada vez más lento a nuestro alrededor. Yo estaba sentada encima de una flor, contemplando su luz y fumando su olor.
Me aplastaba con cada caricia, y en menos de un susurro me decía tantos "te quieros" como gotas de agua posee el océano.
La ternura invadía nuestras caras, arrugadas por los años, nuestros ojos cansados aún eran capaces de expresarse y nuestros labios, ansiosos y sedientos, esperaban un beso más.
Sus ojos soltaban versos al aire y mis manos los cogían y se los devolvían en forma de mariposas, estas correteaban entre nuestros pies y nos hacían cosquillas, después se desvanecían sin más, como un soplo de viento en una fría y triste mañana de invierno...
Cansado y aburrido, se dio la vuelta y se marchó. Dejó de lado a las mariposas y a los versos. Cada vez se alejaba más y más, y volvió a mirar atrás, con su dulce rostro me lanzo un beso y desapareció entre las sombras de los árboles...

13 jul. 2010

Un buen final.

... y después de descansar en la luna, volver a la realidad para robarle sus besos de menta, dejarlo en vilo después de verlo otra vez descansando a la sombra de su sombra. Acariciarlo hasta que las manos, arrugadas, saciadas, noten los estragos del tiempo.
Y así volver a mirarlo entusiasmada, con los ojos de una niña inocente buscando el camino de vuelta, y sabiendo que este se esconde detrás de sus miradas, llenas de ternura, llenas de pasión..., y así me dispuse a buscarlo sin tregua. Atravesé tantos momentos como hojas tira un árbol en otoño, dejandome llevar por el viento que sopla detrás de sus ojos.
Ya, cansada de tanto buscar encontré el camino de vuelta, el que me llevaba a contemplarlo desde el cielo.
Miles de celosas estrellas me atrapaban dejándome sin aire y por más que lo intentaba no podía escapar. Necesito su luz para iluminarme en el universo, para deshacerme de las estrellas que me atan llenas de celos para no poder verte.
Necesito tu calor, pues allí arriba hace frío y no me basta con el sol, pues este se da la vuelta, amante de la luna, para encontrarla. Necesito tu llanto, tu voz...
Necesito un buen final para acabar esta historia.

12 jul. 2010

Hoy he muerto y he vuelto a la vida.

7 jul. 2010

Anhelos.

Aún recuerdo ese beso que anhelaba todas las mañanas. Sabía que volvería, pero no sabía que fueran distintos labios los que visitan mi rostro. Aquel beso sigue vivo. Volvió su risa, la del poeta que venía para admirarme cada noche, atravesando paredes, desmontando su aroma. Sigue vivo.
Un día desapareció, dejando de lado todo lo sentido, dejando de lado los recuerdos, las caricias y el aroma. Su corazón, tan oscuro y desierto dejó de latir. Sintió frío y soledad, pero sigue vivo.
... y aún está vivo en la nítida conciencia de aquel poeta muerto.

16 jun. 2010

.

Es real, puedo hacerlo real.
                                    

Encapsulo sus palabras y las guardo en mis labios, de donde no quiero que salgan por miedo a perderlas para siempre. Mis sentimientos me hacen cosquillas, como mariposas en mi estómago, y es donde quiero que se queden. Juego con sus palabras, las manipulo, las llevo y las traigo, las modifico, las cambio. Las dejo aquí y allí, las recojo, les doy forma, les aplico otros sentidos. Las aborrezco.
Ya no son palabras, ahora tan solo son recuerdos.

Es real, sé que es real.

Recojo sus palabras del suelo, donde las dejé la última vez, me he aburrido de jugar con otras palabras. Quiero sus palabras, pero ya no dice nada, dejó de sentir, ya no dice palabras. Yo quiero escuchar sus palabras de nuevo, pero permanece en silencio. Yo no quería jugar con sus palabras, tan solo me divertía, como cualquier niña. Ahora ya no dice nada, ya no dijo nada, no dirá nada...
Ya no son palabras, ahora tan solo son recuerdos.

No es real, no puedo hacerlo real.


13 abr. 2010

Triste.

Ella se sentía enjaulada en las palabras que salían por sus labios. Como el viento al chocar contra las ramas de los árboles.
Dejaste ir lo que más querías sin pensar en las consecuencias, amaste lo que no debías sin pensar en razones. Ella se siente enjaulada en las miradas corregidas por sus ojos.
Es naufraga en el tiempo, presa de los secretos, dejó ir todo aquello por lo que luchaba, dejó ir la vida que escondía, como palabras escondidas entre versos, como miradas reflejadas en el tiempo.
Ella se siente olvidada por aquellos ojos inexpertos. Se arropaba en mi piel, tenía miedo.
A ella le duele. Se siente tan humillada... tan despreciada...
Se siente tan triste al saber que nunca volverá...

¡Deja que el viento se lo lleve todo!

Como un arma al disparar una bala,  siente como el aire te atrapa entre sus brazos y en la calma te deja, cuando sientes que te libera...
Que no vuelva a llorar el payaso ante tanta falsa alegría, que no esconda sus miradas entre el público, aplaudido por la sinceridad del más puro.
Dejaré de mi parte un adiós a esa careta de preocupación vestida de colores, al maquillaje de su pálido rostro.

¡Pero qué triste!

   Pero qué triste...

Inocencia.

Una falsedad evidente, otra pérdida de inocencia...
No, no son las gotas en el agua. No, no son las lágrimas derramadas, no es en la boca palabras.
No, no son manchas en la pintura, no son las grietas en la escultura. No, no es la inocencia en la niñez, no es el frío, la escased.

Charcos de sangre inundan su piel. No, no es en la garganta la hiel, no es la forma de no serle fiel.
Disparos al aire predicen su ser, estados de muertos anuncian su sed.
Una falsedad evidente, otra derróta de decadencia, una falsedad evidente, otra pérdida de inocencia.

Para la mente inexperta un secreto...

19 mar. 2010

Esa sensación.

Es esta la sensación de frío que recorre mi cuerpo en busca de la alegría que vive en mis labios, la alegría que me hace cosquillas, y yo, la adicta a su chisporrotear instantáneo, quiero que se quede en mis labios.
El payaso ya no llora ante aquella falsa alegría, pues para esta ya no hay lugar en mis labios.
¿Careta de preocupación vestida de colores? Sí, pero ahora solo quedan los colores. Jamás volverá a disminuir la pasión del payaso, porque ahora los aplausos son más puros que nunca. Se perdieron en el tiempo las miradas melancólicas, las tristezas que entonces eran tema principal de ese verso que algún día el viento jamás escribió.
¡Al fin! Ya encontré esa sensación de frío, que, cada segundo, recorre mi cuerpo en busca de la alegría que vive en mis labios, y que yo, sinceramente, es donde quiero que se quede.

18 mar. 2010

Sí, esa soy yo.

Un sueño...

Una palabra que nadie dice, un libro que nadie escribe, una canción que nadie canta, un poema jamás recitado, una áspera sonrisa a contraluz...

Ese cálido viento, ese que acaricia tu rostro, ese que te devuelve las ganas de volar, las ganas de soñar...

Un sueño que nadie inventa, una lágrima que derramar, o esas que solo se derraman en épocas tristes, cuando nada más que un simple sonrisa te da la luz que necesitas para seguir adelante, o esas que solo se escapan en los momentos de emoción, cuando esa sonrisa no hace tanta falta...



Ese sueño...

Esa palabra que nadie dice, esa que a nadie se le escapa de los labios. Ese libro, el que nadie quiere escribir. Esa canción, la que nadie quiere cantar. El poema al que todos tienen miedo a recitar. La sonrisa que tanto miedo tiene a escapar en ese sueño que tienes miedo a inventar, tras ese cálido viento que acaricia tu rostro, cuando te devuelve las ganas de volver a volar, de volver a soñar...

6 mar. 2010

Ella sonríe.

Tengo un secreto, está en la punta de mi lengua, en la parte posterior de mis pulmones, pero tengo que mantenerlo. Sé algo que tú no sabes.

Se sienta en silencio y me devora, se alimenta como el cáncer.

Este sentimiento de culpa podría llenar un maldito mar. La enfermedad empeora, he contado mis bendiciones, ahora contaré esta maldición...

No puedo dormir por la noche, estoy enterrada en el lamento y la desesperación, entre la respiración.

Sé algo que tú no sabes.

Puede que parezca feliz, pero querido, poco me queda ya por fingir.

Veo buitres que me ven sangrar, ven como derramo mi vergüenza. Se lamen los labios y comen vergüenza.

Arrepentimiento. El arrepentimiento recorre mis venas manchadas de vergüenza.

Sé algo que tú no sabes.

Todos llevamos estas cosas dentro de nosotros mismos, estas cosas nos ahogan en el mar y no nos dejan mirar al cielo.

Sé algo que nunca se sabrá, se algo que no se sabe, sé algo que tú no sabes.

27 ene. 2010

Simples versos.

Déjame huir, el silencio me llama,

Amarte jamás dio pereza,
No se odia a quien se ama,
Y aquí te espero yo, en esta cárcel de maleza.


La espera se hizo eterna,
Más ansío una sonrisa,
En esta, mi caverna,
Ráfaga como una brisa.

El invierno ha llegado,
Tras mil sonrisas,
Aquella luz ya se ha apagado,
Se fue la brisa.

La luz del crepúsculo,
Me ilumina cual lucero,
Como en un zulo,
En este mi gujero.

16 ene. 2010

El payaso.

Llora el payaso ante tanta falsa alegría. Busca entre sus admiradores, la mirada de alguien que entienda su pena. Careta de preocupación vestida de colores. Agota sus sonrisas entre gotas de admiración de la tristeza, ansiosa de revelarse contra su sarcasmo nostálgico. Su mirada melancólica es la más grande de las bellas tristezas. No sirve de animación la melodía de los aplausos, ni el color del maquillaje de su pálido rostro. Disminuye su pasión ante el aplauso del más puro.

Adiós señorita.

Hoy te digo adiós, señora tristeza.
Al fin dejaste de vagar por las, antes frías y solitarias, calles de mi corazón. Al fin te has ido, y aunque te hayas llevado contigo mi último suspiro, también te has llevado mi última lágrima. Al fin te has dejado llevar por la oscuridad.
Querida tristeza, nunca llegué a congerte cariño y no, no te echaré de menos. No suelo echar de menos a lo que me hace daño.
Al fin he vuelto a recordar que era eso de los sentimientos cálidos. Adiós a las tristes tardes de Enero, adiós a la injusta soledad que recorría cada día las solas y frías calles de mi lujurioso corazón. Se ha roto tantas veces, corazón...
Me voy, no siento lástima de ti, perdido corazón, ni me queda paciencia para fingir sentirla.
De nuevo huelo la libertad. Había olvidado por completo el tacto del bienestar, la melodía de los pájaros...
Soy una yonky de la tranquilidad y la armonía, unidas al deseo ansioso de libertad, libertad, libertad...

Palabras.

Esconde, piensa, llora, implora, grita, invita, duerme, espera, aguanta, estalla, ríe, sueña, enseña, calla, aguarda, cobarde, sal, mortal, la sal de lágrima, la grima, el riesgo, querer, poder, yacer, perder, morir, reir, soñar, vivir, vencedor, cede, amanece, a penas, aparece, cuna, tumba, vida absurda, momentos, amigos, sueños, risas, bailes, trompetas, frailes, la casa, el niño, el anciano del asilo, asi lo hago, salva, palabras...

15 ene. 2010

¡Vive!

Cierra los ojos. Mis ojos rozan tus labios, mis manos besan tu rostro, mis labios acarician ese segundo escondido entre robles aquella fría tarde de Enero, cuando el sol ya está escondido. ¿De qué se esconde el sol? ¡Cobarde! ¿Acaso tiene miedo de un inseguro parpadeo en la luz de la mañana?
Desde su trono vigila y dicta, mi alma es solo un parpadeo de todo lo que ha visto. Deseo quemar el sol, morir, yacer entrgada al amor libre, al placer.
Quiero escapar del tiempo, refugiarme en la eternidad hasta que un soplo de viento, en aquella fría tarde de Enero, me robe mi último aliento.
Sonidos prohibidos me alejan del calendario, ¿algo que hacer? morir a diario.
Escribo, leo, canto, duermo, y para dormirme, cuento mis defectos.
Rompe, habla, escapa, estalla, ¡sueña!


¡¡Vive!!

Experiencias. Amigos. Ilusiones.

Historias que cuentan el tiempo perdido en el bar de aquella esquina. Rumores que describen la embriaguez en la que nos sumergíamos cada noche, en el mismo bar, en la misma esquina.



Son las mismas personas las que cada noche te hacían sentir como en tu casa, igual de cómoda como echada en el sofá con los pies encima de la mesa y el pantalón desabrochado.


El mismo saludo que nos recuerda lo que somos, lo que hacemos, lo que sentimos y admiramos. La misma música con la que saltábamos, nos empujábamos y nos rompíamos los brazos a codazos y las espinillas a patadas. Los mismos moratones que salían al día siguiente.


Las mismas canciones que no hacen viajar en el tiempo hacia atrás, para recordar loa momentos pasados juntos todos nosotros, nosotros...


Aquel abrazo que sé olvidó dar. El pijama de búhos. La coctelera Bragas limpias.


El Heavy Metal.

9 ene. 2010

Memorias de una loca. Capítulo III

No lo sé. Creía saberlo todo, pero me equivocaba, estaba tan segura de mi misma... que al final me llevé una gran desilusión. Ya no había árboles, ni hierba fresca, se secó el rocío, emigraron los pájaros.
Murió toda vida que había en mi bosque de fantasía. ¿Porqué?
Estaba tan segura de que todo seguiría la misma línea, perfecta perfecta línea...
Ya no quedan esperanzas, ni si quiera hay una pequeña ramita, o un débil brote de donde poder tirar, ya solo queda soledad y angustia, miedo y tristeza.
¿Qué pasó en el bosque de mi corazón?

3 ene. 2010

Memorias de una loca. Capítulo II.

... Sentía como algo impedía moverme. De repente el viento levantó el vuelo más fuerte de lo que jamás hubiese imaginado.




-No, ¡no quiero!, es mi mundo. No te abandonaré jamás. No.-Dije gritando.-


De repente todo se calmó, como si nada hubiese pasado. Pero, ¿y los árboles?¿dónde está la hierba por la que corría?
Todo había desaparecido, tan solo quedaba la tierra por la que caminaba, y algunas ramas secas, las maravillosas vistas se habían esfumado, todo lo que era verde y fresco desapareció. Solo quedaba tierra y algunas ráfagas de aire caliente que rozaban mi rostro de vez en cuando.
Buscaba desesperadamente una salida entre tanta oscuridad, pero parecía todo se alejase en cada paso que daba. Nadie me escuchaba por mucho que gritara. Necesito respuestas, pero las preguntas no hacen más que jugar con mi mente.


-¿Qué ha pasado?-Me repetía una y otra vez.-


-Por favor... ¿alguien puede oírme?- Preguntaba sin cesar-


No aguanté más, me caí de rodillas al suelo y rompí a llorar. En estos momentos es cuando se echa de menos la compañía, cuando se recuerda a las sonrisas, cuando se echa de menos a las caricias. Aún recuerdo la orilla del río, con los peces saltando constantemente, como las ardillas se robaban los frutos las unas a las otras, el grillo cantando. ¿Qué estaba pasando?

Memorias de una loca. Capítulo I.

Estaba sentada en aquella roca, la cual me transportaba a un mundo totalmente diferente del que vivimos ahora, pues a este lo guiaba mi imaginación. Naufragaba hasta él cada segundo, cantando la misma canción, dialogando con las mismas palabras, escuchando la misma melodía. Me encantaba corretear descalza por las inmensas praderas, mi camisón blanco volaba cual capa.


Algo sonaba distinto, o eran otros pájaros los que cantaban. Era todo tan fabuloso, tan fantástico que parecía sacado de un cuento, quizá el mismo que añoraba cada noche.
Dese allí podían verse unas vistas sorprendentes, era todo tan mágico, tan difícil de creer.
Allí nunca se ocultaba el sol, nunca dejaban los pájaros de cantar... y las ardillas no paraban de recoger frutos del bosque, los peces saltaban a la orilla del río, el grillo cantaba. No existe el dolor en mi mundo mágico.
De repente un sensación extraña recorrió mi cuerpo, miré plácidamente al cielo, algo parecía distinto, ¿porqué los pájaros ya no cantaban?, que extraño, no volví a ver a las ardillas, ¿qué pasó con los peces?, un momento, ¿qué pasa? ¿Dónde va el sol? ¿Por qué se mueve hacia donde no me alcanza la vista? Algo pasa, ¿por qué el grillo ya no cantaba?
Enloquecida y angustiada me apresuré a correr tan rápido como pude, buscando respuestas, pero ya era demasiado tarde, el sol ya se había ocultado. Una pregunta invadía mi mente perturbada de dolor: ¿qué ha pasado?
Notaba como algo acariciaba mi espalda, una simple brisa de aire contaminado de oscuridad y rencor. Mis pies helados me pedían que huyera, pero no podía, algo me agarraba profundamente a la tierra...

2 ene. 2010

Terrible despertar.

Encapsulo momentos y emociones que atrapo en las palabras esparcidas en este rincón. Despierto a los sentimientos invitándolos a desperezarse mientras cuelgo mi melancolía para que pierda parte del peso que tiene si la callo.


Mi alegría me hace cosquillas huyendo de las palabras escritas porque prefiere vivir en mis labios y yo, sinceramente, es donde quiero que se quede. Prefiero llevarla conmigo, adicta ya a su chisporrotear instantáneo.

Lágrima escondida.

En el fondo de mi alma. En mi rostro. En la cicatriz de mi corazón. En una ráfaga de viento. Bailando sobre mi mejilla. Dentro de ese ultimo suspiro. Entre los muros de la ignorancia. Vagando por las oscuras calles de la tristeza. En una hoja de roble que es robada por el viento. En los versos escritos hace tiempo. En tu ausencia. Debajo de la tierra. Entre rincones. En la esquina de la calle de la soledad. En mi caja de cristal. Lejos de aqui. Demasiado cerca. En el pozo de las almas sin rumbo. En el último parpadeo. En mi última sonrisa.
¿Dónde está mi lágrima escondida?

Odio.

Odio el relog, pues el marca cada segundo que paso jugando con tu ausencia.
Odio el saber, pues el me muestra lo mucho que te extraño.
Odio las palabras, pues me traicionan y desaparecen cada vez que estoy a tu lado.
Odio escribir, porque al escribir me acuerdo de lo mucho que te amo, dolor para mi que no estás aqui.
Odio mandarle versos al viento y que los lleve hasta ti, pues de ahí nacen los celos y la envidia que les tengo de que ellos si puedan estar contigo.
Odio las mañanas, porque cada vez que me levanto nunca estás ahí.
Odios los sentimientos, ellos son los culpables de mi sufrimiento.
Odio los momentos, pues siempre pasan demasiado rápido cuando estás a mi lado.
Odio saber que no sé cuando volveré a ver tus cristalinos ojos.
Odio la expresión, pues me abandona cuando estoy contigo.
Odio el simple hecho de no estar contigo.

1 ene. 2010

A veces, sólo a veces.

A veces, siento algo en mi interior, una sensación rara recorre mi cuerpo, es un cúmulo de problemas buscando soluciones, las cuales estarán escondidas en el citoplasma de la última célula de mi cuerpo, o en un solo suspiro de cansancio, pues estoy muy cansada, y no sólo estoy cansada, estoy arta de tener que aguantar insultos, humillaciones, falsas amistades, palabras que se lleva el viento, desprecio...

Arta de tirarme al avismo por los demás y no ser capaz de cruzar la acera por mí, de no ser capaz de borrar el pasado y continuar el presente, de tener que llorar por no desesperar, de estar continuamente ayudando a los demás sin a penas recibir nada a cambio.
A veces, sólo a veces, esta sensación desaparece, desaparece unos instantes, y por cosas tan insignificantes como un libro, una canción, una palabra, el más mínimo gesto de cariño o preocupación... desaparece.
A veces no desaparece, y me siento como un niño en un campo de guerra, donde todas las balas van a parar a su pecho, en el mismo campo de batalla en el que cae desangrado, el mismo suelo que pisamos todos los días, la mismo día que tú nacistes, la misma hora en la que morirás...
A veces, siento algo en... mi interior, que no me deja respirar, me contrae el pecho, y no puedo respirar, así es como ves tu vida pasar por delante de tus ojos...
Ves pasar la vida, y te arrepientes de haber hecho más pr los demás que por tí misma/o, de haber compartido etapas de tu vida con quien no se las merece que las compartas...
Con esto quiero llegar a una conclusión, al igual que dice el refrán: "no por mucho madrugar amanece más temprano", no hagas por los demás lo que nunca esperes que hagan por ti, y nunca hagas más por los demas lo que no has hecho por ti.

Muerte inesperada.

No, no, ni de broma, no quiero. -Dije.

Pero vas a aceptarlo, Kíza, debes aceptarlo. -Dijo el Doctor soledad-

Mi querido amigo el señor esperanza me dijo un día... -Dije, con voz temblante-

¡SH! -Exclamó el Doctor soledad- Tu querido amigo muerto ahora.



Mis ojos se nublaron, y de repente todo se volvió negro. Algo se derramaba por mi mejilla, algo oscurecía mi corazón. Odio y rábia crecían en mí interior. Algo sonaba diferente, se rompió la melodía de la esperanza, se desató el dolor de la soledad.
Mi voz quebró definitivamente.

Date cuenta.

Me han mentido tantas veces que ya no diferencio la verdad entre palabras que van y vienen, son las sonrisas escondidas en aquella caja de cristal, aquellas que resumian los días consumidos en tus labios, y la ausencia de los latidos que provoca una muerte dulce.
Los sueños hoy van mucho mas allá de tu deslumbrante ambición, reclamanen en silencio tu nombre y gritan -sálvame- .
Y es que quizas puede que todo tengo un principe y un final felíz, puede que al final no sirva de nada luchar por tí, lo que me mueve a seguir donde estoy, puede que un dia despertemos y al abrir los ojos el relog no exista. Las victorias van y vienen, solo quien te ama de verdad permanecerá a tu lado siempre.

Verdades.

Mentiría si te dijera que no deseaba besarte. Mentiría si te dijera que no deseaba tocar tus frías manos. Mentiría si te dijera que no estaba esperandote en la soledad de la noche. Mentiría si te dijera que no estaba buscando tus ojos. Mentiría si te dijera que todo ha sido un absurdo sueño, una absurda ilusión, un absurdo sentimiento...



Mentiría si dijese que no te amo.