31 dic. 2009

Ya no siento nada...

Es tanto lo que siento al ver tu sonrisa transparente entre días de lluvia bajo la soledad de tu cuarto, que no me explico como pude dejar de mirarte un solo segundo, el mismo segundo que escondí por miedo a perderlo.
Son tantas cosas las que siento al besarte, que no me explico como pude dejar de hacerlo un solo instante, el mismo instante por el que cada día me arrepiento.
Es tanto lo que deseo volver a verte, que no explico mi ignorancia al decir que no te amo, el mismo deseo que no deseo tener de nuevo, pues tu ausencia me destroza por dentro.
Es tan grande el dolor de saber que no me amas, que no me explico como sigo amandote de tal manera que llegué a odiarme, el mismo odio que se encierra en las paredes de mi cuarto para no dejarme salir de esta carcel de celos.
Sin celos no hay amor.

30 dic. 2009

De nuevo...

... intento descifrar las respuestas escritas en el humo de mi cigarro, envuelta en sábanas negras en un mundo paralelo en el que nadie me entiende, atacada por tu presencia en medio de la nada, y me voy, me voy para no volver, para no ver más, para dejar todo atrás, para no recordar las palabras...
duro el camino, aún sigo allí, perdida entra las ramas de la injusticia, perdida entre las ramas de la lujuria, perdida entre tantas y tantas historias que contarle al viento, dejándome llevar por el mismo hasta un lugar inexistente dentro del mismo cielo...dibujo calaveras sin sentido, dibujo corazones nítidos arropados en la arena de un oasis en medio de la nada...

Miradas.

Miradas.





Miradas que enamoran, miradas que entristecen, miradas que duelen, miradas que dejan tanto que desear...




Miradas de odio, miradas de deseo, miradas de talentos, miradas que piden que ese ojala se cumpla, miradas que solo quieren que se les devuelva lo que era suyo, miradas que solo buscan otras miradas.




Miradas...

Silencio.

El silencio es un cúmulo de gritos en nuestro interior, el silencio, tan solo lo que nunca escuchamos alrededor está ahí cuando sentimos temor, también cuando nos puede la desesperación.

El silencio, a veces tan solo es dolor, dolor por no tener a nadie a quien hablarle, a nadie al que contarle, a nadie al que decirle que le quieres...
Pero aún así pudiste y lo encontraste, encontraste a esa persona, la que siempre estará ahí, cuidando de ti, hasta el día en el que le toque morir, pero nunca sabrás si eso será del todo cierto, si, te olvidó, vuelves al silencio, la soledad, la amargura, en esta larga noche a oscuras, pero no dejes de luchar, se convertiría en tu fracaso.
¿sabes de que hablo acaso?

Lujuria.

Una vez más mi alma divaga por las tinieblas. Una vez más me pierdo en la oscuridad de tus negros ojos. Una vez más me muero por tenerte otra vez entre mi labios. Una vez más vuelo sobre tu piel blanca y fría. Una vez más muero por rozar tus rojos labios, por saborear el placer de nuevo, por volver a abrazar la lujuría una y otra vez.
Mis ojos deseaban tus labios, mis manos deseaban tocarte.
Cayó en el olvido el roce de tu piel, el sabor de tu boca, el recuerdo del deseo ansioso de ti, sumergido en la oscuridad de la noche, las ganas de besarte de nuevo. Murieron los recuerdos encerrados en aquella bola de cristal, tan frágil y sensible como yo entre tus brazos, entre los mismos brazos que deseaban tocarme al pensar en los mismos labios que cada noche deseabas volver a rozar.
¿Todo fue simple lujuria? o... ¿hubo algo más?...

Mi espera.

Te he esperado, pacientemente, mirando aquella esquina por donde tienes que aparecer.
Te he esperado en mi burbuja de cristal, te he esperado, he enloquecido, llamándote en silencio, gritando tu nombre sin a penas usar las palabras.
Ahora tan solo me queda esperar a ver tu rostro a contraluz, que el sol te empuje hacia mi.
He pensado en el gesto de sorpresa más adecuado, la sonrisa más triste que tus ojos hayan visto, la sonrisa de una niña buscando un amor que jamás aparecerá por esa esquina, por muy larga y paciente que sea mi espera, nunca llegará esa triste sonrisa con la que llevo soñando desde hace tiempo, nunca llegará ese gesto de sorpresa indeseado.
Cuanto más tiempo pasa, más larga se me hace esa espera, más largo se me hace el tiempo que nunca pasé junto a ti, más extraño se me hace estar en mi burbuja de cristal, más duro se hace el saber que nunca llegarás, que todo mi sueño ha sido en vano.
Todo fue un sueño, un loco y estúpido sueño...

¿Qué nos queda?

Queda la oscuridad de cuerpos desiertos arrojándose al vacío, la soledad de la esperanza que un día tuvo esta persona, la ignorancia de corazones rotos intentando ser, el seco otoño al esperar que las hojas caigan, la espera al intentar algo que jamás llegará, las mentiras que te cuentan cada día...
Y me derrumbo, al saber que nada cambiará, al pretender que algo sea distinto y fracasar, al intentar que algo vuelva a ser de nuevo y no poder, al ver como toda esta mierda se derrumba ante mis ojos y no poder hacer nada, al saber de la injusticia y solo poder quedarme de brazos cruzados...
Aún quedan tantas cosas por hacer. Aprovecha el tiempo, pues este se agota. Aunque destruyas todos los relojes, aunque escondas cada segundo, auque olvides cada minuto... El tiempo escapa, se va, y jamás vuelve...
Vive cada suspiro de aire en el crepúsculo.

28 dic. 2009

Corazón de porcelana.

... Y de repente todo de nubla y se vuelve gris...
Hoy es uno de esos días.
Quizá sea que yo lo hago todo mal, que siempre me equivoco, que no soy la hija que hubiesen deseado, que no soy la amiga indicada, que no soy una persona justa, que ni siquera merezco ser tratada como a un ser humano.
No sé que es, pero desde luego, solo sé que en cada situación parecida se cae un pedazo de mi corazón, y de cada pedazo que se cae muere un trozo de la poca esperanza que me queda.
¿Qué pasará mañana? nadie lo sabe. Y yo, ni siquiera quiero saberlo.
A veces he pensado en desaparecer y olvidarme de todo. Hasta morirme de hambre, hasta que no me quedara ni un solo sueño por el que luchar, ni una lágrima que derramar, por que no son pocas las que derramo ya escribiendo esto.
Cuanto más largo se me hacen los minutos, más lento se me pasa el tiempo, y más dolor es el que penetra en mi alma, ya a penas queda un poco de espacio, ni si quiera tengo un soplo de aliento que mandarle al viento para decirle -sálvame-, ni una sola palabra... Es ahora donde faltan las miradas, donde se echa de menos a las sonrrisas, donde no se distingue el color de la felicidad.
Hoy ha desaparecido el cajón de cristal donde guardaba la epsperanza. Mi esperanza arrebatada por una ráfaga de soledad.
Llamadlo amargura si queréis, pero lo que yo siento no tiene nombre alguno, pues hace tiempo que no albergo tal nombre en mi corazón.
Hoy las esperanzas están mutiladas por el orgullo de las tristezas, tristezas que pasean por la frías calles de mi corazón, trsistezas que ya ni si quieran tienen fuerza para ser tristezas.
Hoy perdurará el dolor incrustado en el fondo de mi alma, una herida con hoja de plata bañada en odio, furia e himpotencia.
Impotencia por no tener remedio para sanarla. Ya ni si quiera el poder de los buenos recuerdos puede curarla, pues no hay nada más triste que un recuerdo felíz.
Hoy se derrumbaron las murallas de todo aquello por lo que soñaba.
Hoy es un día nuevo, una nueva vida por la que voy caminando por los senderos de lo inevitable, dejándo las huellas de la soledad allá por donde piso.
Mis huellas os marcarán el camino.