19 mar. 2010

Esa sensación.

Es esta la sensación de frío que recorre mi cuerpo en busca de la alegría que vive en mis labios, la alegría que me hace cosquillas, y yo, la adicta a su chisporrotear instantáneo, quiero que se quede en mis labios.
El payaso ya no llora ante aquella falsa alegría, pues para esta ya no hay lugar en mis labios.
¿Careta de preocupación vestida de colores? Sí, pero ahora solo quedan los colores. Jamás volverá a disminuir la pasión del payaso, porque ahora los aplausos son más puros que nunca. Se perdieron en el tiempo las miradas melancólicas, las tristezas que entonces eran tema principal de ese verso que algún día el viento jamás escribió.
¡Al fin! Ya encontré esa sensación de frío, que, cada segundo, recorre mi cuerpo en busca de la alegría que vive en mis labios, y que yo, sinceramente, es donde quiero que se quede.

1 comentario:

  1. Me gustaría entenderlo todo e_e aún así hay cosas que parecen mas feliz. A ver si sigues escribiendo y sé mas de ti :D

    Un beso.

    Ah, y me suenan ciertos detalles como lo de la alegría en los labios. Y me gustan :)

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